Autor: Juan Antonio Pratdesaba Castro / 8 añosHabía una vez una madre dragón que estaba incubando un huevo y de repente empezó a romperse y salió una cría de bebé dragón. Era un dragón de fuego. Era hermoso. Entonces la mamá escuchó que decía: "¡Roar!!". La mamá dijo: "¡Qué maravilloso! ¡Su primer rugido!"
Después de bastantes años, el dragón era un poco más grande. Se llamaba David.
Era joven, pero no le gustaba nada más que jugar a ser un temible dragón.
Le gustaba asustar a todos los animales. Entonces ya no tuvo a nadie al que asustar. Nadie le temía. Y le dijo a su mamá que nadie le tenía miedo. Al poco rato empezó a olvidar ese juego porque su mamá le dijo que en vez de asustar, hiciera lo contrario. Es decir que si por ejemplo, un tigre ataca a un gato, el dragón protegería al gato lanzando su aliento de fuego, cosa que no podía hacer antes.
Después de bastantes años estaba acostumbrados a no pelarse entre sí, pero igual, como no habían peleas, no había nadie al que proteger y lo mismo: le fue a preguntar a su mamá, que no tenía a nadie al que asustar ni a nadie al que proteger y al mamá le dijo que si todavía le gustaban los dos juegos y entonces él dijo que sí. "Entonces, ¡ve al castillo y diviértete!"
¡Oh! pero creían que todavía era pequeño, asi que lo echaron y volvió a su nido. Su mamá le preguntó que por qué había regresado, y él respondió: -"He regresado porque dice que soy muy pequeño". Entonces con la cara tan furiosa, la mamá de David, fue ha hacer que lo dejaran ser dragón de guerra.
Al poco rato se le acercó un dragón de rayo y le dijo que no iba a aguantar en la guerra. Entonces pensó: "¿Cómo voy a ganar la guerra? y recordó: ¡Estoy aquí porque el trabajo de ser un dragón de guerra me gusta!"
Cuando comenzó la primera guerra para David, él luchó y luchó y por suerte -o tal vez no- derrotó a los dragones bueno, tal vez a todos no, porque justo al llegar al castillo le apareció el dragón de fuego más grande que había visto, y lo peor es que tenía que luchar contra él.
En la lucha, casi muere. El dragón de rayo lo salvó. David le preguntó: "¿Por qué me has salvado?" y el dragón de rayo le respondió: "¡Somos amigos!,¿verdad?", y David le respondió: "¡Sí!"
Cuando David estaba mejor, comenzó otra guerra, pero no os preocupéis. David ha mejorado mucho. Todos los dragones excepto el de rayo, se burlaban de que tenían que ir a rescatarlo si quería sobrevivir.
El dragón de rayo se llamaba - y se sigue llamando- Rafael.
Rafael se puso delante de todos los dragones y dijo: "Esta vez no le voy a rescatar."
Cuando comenzó la guerra, Rafael y David mataron a todos los dragones del otro ejercito y cuando se les apareció el dragón de fuego,
¡juntos lo derrotaron!.Moraleja:
"Este cuento nos enseña que juntos se logran las cosas."
Autor: Juan Antonio Pratdesaba Castro / 8 añosHabía una vez una madre dragón que estaba incubando un huevo y de repente empezó a romperse y salió una cría de bebé dragón. Era un dragón de fuego. Era hermoso. Entonces la mamá escuchó que decía: "¡Roar!!". La mamá dijo: "¡Qué maravilloso! ¡Su primer rugido!"
Después de bastantes años, el dragón era un poco más grande. Se llamaba David.
Era joven, pero no le gustaba nada más que jugar a ser un temible dragón.
Le gustaba asustar a todos los animales. Entonces ya no tuvo a nadie al que asustar. Nadie le temía. Y le dijo a su mamá que nadie le tenía miedo. Al poco rato empezó a olvidar ese juego porque su mamá le dijo que en vez de asustar, hiciera lo contrario. Es decir que si por ejemplo, un tigre ataca a un gato, el dragón protegería al gato lanzando su aliento de fuego, cosa que no podía hacer antes.
Después de bastantes años estaba acostumbrados a no pelarse entre sí, pero igual, como no habían peleas, no había nadie al que proteger y lo mismo: le fue a preguntar a su mamá, que no tenía a nadie al que asustar ni a nadie al que proteger y al mamá le dijo que si todavía le gustaban los dos juegos y entonces él dijo que sí. "Entonces, ¡ve al castillo y diviértete!"
¡Oh! pero creían que todavía era pequeño, asi que lo echaron y volvió a su nido. Su mamá le preguntó que por qué había regresado, y él respondió: -"He regresado porque dice que soy muy pequeño". Entonces con la cara tan furiosa, la mamá de David, fue ha hacer que lo dejaran ser dragón de guerra.
Al poco rato se le acercó un dragón de rayo y le dijo que no iba a aguantar en la guerra. Entonces pensó: "¿Cómo voy a ganar la guerra? y recordó: ¡Estoy aquí porque el trabajo de ser un dragón de guerra me gusta!"
Cuando comenzó la primera guerra para David, él luchó y luchó y por suerte -o tal vez no- derrotó a los dragones bueno, tal vez a todos no, porque justo al llegar al castillo le apareció el dragón de fuego más grande que había visto, y lo peor es que tenía que luchar contra él.
En la lucha, casi muere. El dragón de rayo lo salvó. David le preguntó: "¿Por qué me has salvado?" y el dragón de rayo le respondió: "¡Somos amigos!,¿verdad?", y David le respondió: "¡Sí!"
Cuando David estaba mejor, comenzó otra guerra, pero no os preocupéis. David ha mejorado mucho. Todos los dragones excepto el de rayo, se burlaban de que tenían que ir a rescatarlo si quería sobrevivir.
El dragón de rayo se llamaba - y se sigue llamando- Rafael.
Rafael se puso delante de todos los dragones y dijo: "Esta vez no le voy a rescatar."
Cuando comenzó la guerra, Rafael y David mataron a todos los dragones del otro ejercito y cuando se les apareció el dragón de fuego,
¡juntos lo derrotaron!.Moraleja:
"Este cuento nos enseña que juntos se logran las cosas."